Hasta el momento, la mayor parte de vehículos electrificados que vemos en nuestras carreteras (de modo exiguo) o ciudades son urbanos o utilitarios. Marcas como Audi y Mercedes-Benz han lanzado todocaminos como el e-Tron o el EQC. El Grupo PSA, Renault o Nissan tienen furgonetas eléctricas. ¿Hay vida más allá de los turismos o derivados en clave ‘cero emisiones’? En Alemania han demostrado que sí al inaugurar la primera autopista eléctrica para camiones.

Se trata de un tramo de diez kilómetros de la A5 que une las poblaciones de Langen y Weiterstadt en el céntrico estado de Hesse. Los camiones se ‘enchufan’ a la vía por medio de un pantógrafo que está situado sobre la cabina del conductor. El carril más a la derecha de los cuatro que tiene esta autopista tiene una catenaria de dos cables situada a cinco metros de altura. Por cierto, éste puede ser usado por cualquier otro vehículo, no está segregado para el resto de tráfico.

Los vehículos industriales ya circulan por esta carretera, un experimento que podría trasladarse a otras zonas de Alemania. En concreto, a la autopista A1 al norte del país que une Hamburgo y Lübeck. En el sur tendría su aplicación en la nacional B462 del estado de Baden Württemberg. Este programa se llama Elisa, abreviatura en alemán de Transporte Pesado Electrificado e Innovador por Autopista, que concluirá en 2022. A través del mismo se reunirán datos sobre consumo y tráfico para ver si es factible normalizar este tipo de vías en todo el país germano.

El objetivo es instalar hasta unos 4.000 kilómetros. El Gobierno alemán ha invertido en esta fase experimental 50 millones de euros, de ellos, 15 se han gastado en el tramo inicial. Según el Öko Institut de Friburgo, centro independiente de estudios, dotar de infraestructura a toda esta extensión tendría un coste de entre 10.000 y 12.000 millones de euros. Además de cuatro compañías de transporte están implicadas en el proyecto la farmacéutica Merck y la cadena de hipermercados Rewe.

En 2017 se presentó un proyecto similar en Suecia. La conocida como eHighway se inauguró con dos kilómetros por los que circulaban camiones híbridos, que combinan motores eléctricos y diésel. Enganchados a la catenaria, los vehículos son como un tren. Consumen electricidad a la vez que cargan sus baterías. Cuando se desenganchan de esta vía usan esta energía para circular. Sólo cuando se termina los camiones híbridos utilizan el gasóleo para circular.

 

FUENTE: El Mundo