• Incluyendo proyectos de producción de propulsión eléctrica a batería para turismos y vehículos comerciales ligeros.

  • El área empresarial Mobility Solutions de Bosch se está desarrollando, en 2019, mejor que la producción mundial de automóviles.

  • La compañía invierte unos 400 millones de euros en movilidad libre de emisiones.

 

Bosch ha conseguido pedidos en electromovilidad por valor de aproximadamente 13.000 millones de euros, incluyendo proyectos de producción de propulsión eléctrica a batería para turismos y vehículos comerciales ligeros.

Gracias a estos exitosos pedidos y a su fuerza innovadora, Bosch se mantiene firme en un entorno actual difícil.

De nuevo, el área empresarial Mobility Solutions se está desarrollando, en 2019, mejor que la producción mundial de automóviles. A pesar de la significativa tendencia actual a la baja del mercado, las ventas por operaciones se situarán justo por debajo del nivel del año anterior.

“La transformación de la movilidad conlleva desafíos, pero también oportunidades que queremos aprovechar”, dice Dr. Volkmar Denner, presidente del Consejo de Administración de Bosch.

Tecnológicamente, Bosch aborda la movilidad del futuro con una mentalidad abierta. Está afinando aún más tanto los sistemas convencionales de propulsión como el acelerado proceso de la electrificación.

Además, la compañía está trabajando para hacer que la movilidad sea automatizada, conectada y personalizada. Una clave para esto radica en la electrónica y el software.

Las actividades en movilidad de la empresa emplean actualmente a unos 14.000 ingenieros de software, y la inversión anual en competencias de software asciende a 3.000 millones de euros.

El objetivo es mantener la movilidad de las personas de una manera respetuosa con el medio ambiente y garantizar que sea accesible para todos. “Bosch está haciendo que la movilidad sea respetuosa con el clima y asequible”, dice Denner.

 

 

Cerca de 400 millones en movilidad libre de emisiones.

Bosch sirve de ejemplo en la acción climática y no solo por conseguir que todas sus localizaciones en todo el mundo vayan a ser neutras en carbono a partir del próximo año.

“También nos estamos dedicando al desarrollo de soluciones de movilidad que no tengan un impacto apreciable en el calentamiento global y la calidad del aire”, agrega Denner. Cada año, la compañía invierte unos 400 millones de euros en movilidad libre de emisiones.

En lo que respecta a la electromovilidad, Bosch tiene una huella más amplia que otras compañías: desde bicicletas hasta camiones, y desde una hibridación suave de 48 voltios hasta el sistema de propulsión completamente eléctrico.

Bosch pretende alcanzar una posición de liderazgo en el mercado con su batería de 48 voltios y ha firmado un acuerdo de colaboración a largo plazo con la empresa china Contemporary Amperex Technology Co. Limited (CATL) para la producción de celdas de batería.

A principios de año, Bosch pronosticó unas ventas de 5.000 millones de euros para 2025 con componentes y sistemas de electromovilidad para turismos y vehículos comerciales ligeros. Ahora, espera superar esa cifra.

“Cualquiera que sea la tecnología que genere una movilidad libre de emisiones, tenemos que lograr que el mercado la acepte. Solo lo conseguiremos con soluciones asequibles. Si no las ofrecemos, no ayudaremos a detener el calentamiento global”, dice Denner.

En su camino para convertirse en el líder del mercado en electromovilidad, Bosch quiere crear también un mercado de masas para las pilas de combustible y las está trasladando ya a la producción. Aquí también, las economías de escala ayudarán a que la fabricación de esta tecnología, aún cara, sea más rentable.

“Bosch está haciendo que las propulsiones alternativas sean asequibles”, dice Denner.